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Duc in altum: "rema mar adentro", invita a confiar en Dios y perseverar ante los desafíos

La frase “Duc in altum”, tomada del Evangelio de Lucas (5:4), significa “rema mar adentro”. En este pasaje, Jesús invita a Pedro a adentrarse en el mar, aun después de una noche sin pesca. Esta metáfora poderosa, que la Iglesia ha utilizado durante siglos, nos llama a confiar plenamente en Dios, a lanzarnos con fe hacia lo desconocido y a enfrentar los desafíos sin temor. El mensaje resuena especialmente cuando nuestras fuerzas parecen agotadas y nuestros esfuerzos no dan frutoDuc in altum es una invitación a la esperanza activa, a confiar y a avanzar con valentía y determinación.

Para las familias que viven con el TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad), esta enseñanza se convierte en un faro de luz. El camino del TDAH está sembrado de momentos donde padres, educadores y niños sienten que trabajan sin ver resultados inmediatos. Aquí resuena el llamado a remar mar adentro, a persistir con fe y amor. La Iglesia nos recuerda que no estamos solos en esta travesía; Dios camina con nosotros y nos invita a confiar en que, en las profundidades del esfuerzo constante, encontraremos frutos abundantes.

Un llamado a la confianza profunda

Cuando Jesús invita a Pedro a remar mar adentro, lo hace tras una noche de pesca infructuosa. Pedro, aunque cansado y desanimado, elige confiar. Esta escena refleja la experiencia de padres y educadores que, tras múltiples intentos, sienten agotamiento y frustración.

El TDAH presenta desafíos que parecen repetitivos: dificultades escolares, problemas de atención y comportamientos impulsivos. Sin embargo, Jesús nos recuerda que confiar y perseverar puede traer frutos inesperados y abundantes. Su invitación a remar mar adentro implica no solo persistencia, sino también un acto profundo de entrega, creyendo que Dios obra incluso cuando no vemos resultados inmediatos.

Salir a la superfie

Duc in altum también nos invita a superar lo superficial y profundizar en el corazón y la esencia de nuestros hijos.

El TDAH puede hacernos enfocar en los desafíos visibles —las dificultades de concentración o el exceso de energía—, pero Jesús nos llama a descubrir las riquezas ocultas en cada niño: sus talentos, creatividad y capacidad de amar. Cada niño es una obra de arte divina y, aunque el camino sea difícil, posee una belleza única en su interior. Mirar más allá de los comportamientos superficiales significa atender sus pasiones, celebrar sus pequeños logros y reconocer cada paso como una victoria en su desarrollo. La invitación de Jesús a profundizar también implica que padres y educadores adopten una actitud de aprendizaje continuo, buscando comprender mejor el TDAH y encontrar nuevas formas de apoyo.

Ancora: Rema Mar Adentro como Comunidad

El proyecto Ancora nace de este espíritu de Duc in altum, para acompañar a las familias que enfrentan los desafíos del TDAH. Ancora aspira a ser no solo un espacio de apoyo, sino una comunidad que rema unida, en sintonía con la enseñanza de la Iglesia. Como los apóstoles remaron junto a Jesús, Ancora invita a padres y educadores a remar en equipo, compartir experiencias y encontrar fortaleza en la fe y la solidaridad.

Ancora representa esa red lanzada al mar profundo que, con esfuerzo y esperanza, recoge abundantes frutos de crecimiento personal y comunitario. Es una respuesta concreta al llamado de la Iglesia: no temer las aguas profundas, buscar soluciones innovadoras y ofrecer apoyo a quienes más lo necesitan.

Una Invitación Permanente

Duc in altum no es una acción aislada, sino una actitud vital. Cada día, Jesús nos invita a remar mar adentro, a enfrentar los desafíos sin temor y a confiar en que, con Él a nuestro lado, las aguas profundas se transforman en caminos de esperanza. Que esta enseñanza de la Iglesia y el espíritu de Ancora inspiren a todas las familias a vivir el TDAH no como una carga, sino como una oportunidad para crecer en fe, amor y comunidad.